Irónicamente no necesitamos buscar esa historia, nuestra tragedia llega sola.
A veces la vida es tan decadente que ni la desolación te lleva a ese lugar dónde no hay nada.
A veces la luz aclara las cosas pero otras veces sólo deslumbra.
Cerremos los ojos, al menos la obscuridad es universal.
1 comentario:
Es evidente que Dios me concedió un destino oscuro.
Ni siquiera cruel. Simplemente oscuro. Es evidente que me concedió una
tregua. Al principio, me resistí a creer que eso pudiera ser la
felicidad. Me resistí con todas mis fuerzas, después me di por vencido
y lo creí. Pero no era la felicidad, era sólo una tregua. Ahora estoy
otra vez metido en mi destino. Y es más oscuro que antes, mucho más
Benedetti.
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