domingo, 21 de junio de 2009

Inevitable odio a lo efímero.

Casi anochece.
Ella pasó todo el día tratando de evitarlo. Desde que despertó tuvo miedo de que oscureciera, pues sabía que la noche anterior jamás se repetiría.

2 comentarios:

Peito dijo...

Tenía tanto miedo de no poder abrazarla como antes. pero desperté y no hubo un antes, solo el presente de que entre mi brazos hay un hueco que nunca llenaste

Fabiola de Nadie dijo...

Qué fuerte Luis. Tú sabes de qué hablo. Parece que escribiste lo que seguía de mi historia.