Vuela;
pero trata de que tu vuelo siga tus suspiros, porque un día tus alas perderán su fuerza y tendrán que volver a su nido.
YO soy tu raíz y tú eres mi tallo, y aunque tus ramas hoy abracen otras flores, llegará el momento en que se quiebren y volverás a tus raíces.
Y volveremos a ser dos semillas para brotar como hojas nuevas.
viernes, 19 de marzo de 2010
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2 comentarios:
Hermoso.... pero utòpico.
La reencarnaciòn no existe.
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